Al pelo!

Generalmente cada 5 o 6 meses me corto el pelo. No solamente porque me gusta como me queda largo (me cubre un poco los cachetes y mis orejas horrendas, y me siento protegido entre otras cosas) sino también porque toda mi adolescencia no pude por ir a un colegio que no me dejaba, llamenlo una rebeldía tardía, la cosa es que me agrado un poco con pelo largo.

Con lo q no cuento generalmente es con el pequeño temita del verano, ¿viste esa epoca cuando hace 35 grados a la sombra?. Listo, ahí es cuando me quiero arrancar todos los pelos, raparme todos los días, odio el verano… Es ahi entonces cuando tengo que tomar la gran decisión: nos vamos a la pelu.

Ritual raro si los hay, raro no porque la peluquería en sí lo sea (últimamente estoy yendo a unos divinos lugares, muy cool con un arbol de manzanas que podes agarrar si tenes hambre y mil fotos de famosos), sino porque descubrí q yo soy raro en las peluquerías, y lo digo por los siguientes motivos:

Desde el momento que decido cortarme el pelo busco la aprobación DE TODOS mis amigos, ya sea por msn, en persona o telefónicamente, necesito saber que el paso q estoy dando es el correcto (me imagino que algo así debe sentir un neurocirujano antes de operar, pero a nadie le importa ahora, me estoy por cortar el pelo ¿entendes?).

Otra cosa rara es que yo NO llamo generalmente para sacarme turno a mí mismo, no se, como que me da verguenza decir “¿tenes un turno para corte?” a lo q le sigue “si, ¿con alguien en especial?” y ahi no sabría decirte, pero en general elijo al que le cortó a un amigo o alguien conocido… repito: NO me da seguridad ir a la pelu, es más, creo que la odio.

Listo, sacado el turno. Se acerca la hora. No puedo ir solito, sería exponerme demasiado a ese sádico con tijeras, a ese señor que desde el momento en el que te pone la batita tiene el control sobre tu cuerpo, prohibiendote moverte o sacarte los molestos pelitos de la cara (Señor ¡use el plumeritooo! ¡¡Saqueme que me picaa!!). Es por eso que me llevo a mis amigos. Contención. Mis amigos no me mentirían (salvo por esa vez que me cortaron como Liza Minelli y me dijeron que estaba bien igual). Con ellos siempre ganaré, listo los llevo.

Y ahí estoy. 19:30 como habíamos acordado. Espero sentado al lado del arbol de manzanas. Menos mal que te traje, amigo. No me atienden.

Y no me atienden, y mi cara empieza a cambiar…

Casi 1 hora luego, me acerco con cara de pocos amigos al mostrador y digo: “Disculpame, ¿falta mucho para q me atiendan? Hace una hora q espero ¿si?. -Te pido disculpas, termina con un flequillo y te atiende.

“Termina con un flequillo…”

Y ahi pienso: Nunca más tengo que ir a apurar a esta gente, tienen demasiado control sobre mí en este momento. Es como cuando te quejas en los restaurantes y te escupen la comida. OK LISTO! AHORA ME VA A CORTAR MAL EL PELO!.

Sufro.

-¿Lucas? Pasa por aca. Un peluquero pelado (¡daale!) me llama.

Pelito mojado. Peinados intermedios sumamente indignos, mientras el peluquero charla con otro y por momentos corta sin mirar (¡ME ESCUPEN LA COMIDA!).. Más peinados indignos, corto por aca, agacho la cabeza, miro para arriba, oreja al hombro y asi en esta coreografía de la muerte a la que me sometí. Sufro. Señor peluquero ¿me puede mirar cuando corta?. ¿Porque corta tan rapido? Sufro.

¡Listo! Toma este espejito, mirate con el chiquito y reflejate en el grande, ¿te gusta? (no entiendo como verme con dos espejos). Ehhh… (miro a amigo para ver su expresion en la cara, depende mi vida de esto) si,si, es raro, pero esta bueno.

Y me voy. SUFRIENDO, porque siempre que salgo me veo raro, el mas cachetón, me siento pelado. Dios mis orejas que feas que son. Pobre mi amigo, lo que me debe odiar. Apa, no me queda tan mal. Bastante canchero. Listo todos los meses vendré a cortarme el pelo (¿bipolar? naaaah)

Es mentira claro está, las peluquerías me dan miedo, asi que nos vemos dentro de 5 a 6 meses.

Sonadas iiiiiiii


La mayoria de las mujeres medio como que no tienen ningun problema en decir que “les vino”. Existen diferentes formas de decirlo con mayor o menor asco (si asco) en mi opinion “sonada” es la mejor y la mas comica, igualmente convengamos que a nadie le causa gracia escuchar ese tema (en especial si no te pasa a vos). Como ejemplo genial de este tema, un pequeño chit chat con Pipi.

3
2
1

GO!!

Pipáins says:
me duele la cabeza
Luks says:
estas sonada?
Pipáins says:
noup, ahi se me partiría la cabeza
Luks says:
porq estas sonada
me re divierte decir sonada. Es mucho mejor q me vino, MUCHO mejor y menos asqueroso
Pipáins says:
y en vez de pedir una toallita, tenes que pedir un pancho
Luks says:
un asco,un pancho
Pipáins says:
claro…me vino, tenes un pancho?
estas sonada?
si
Luks says:
jaaaaaaaaaaaajaja
todo mal!,tenes q decir:
“estoy sonada, tenes un cosito?” y listo. LISTO!!
Pipáins says:
cosito es un ob, pero si queres toallita, es unpancho
Luks says:
bueno “las entradas”
tenes “las entradas”?
y ahi haces el gestito de finito. Y todos felices!
Pipáins says:
nooo es un asco. De eso no se habla

En mi Blog obviamente sera la primera y la ultima vez q se hable del tema.

CORTEN!

10 cosas q odio de ti


LE DIGO NO:

1. A Las ojotas en el trabajo con jean
2. Al pantalon Bultero
3. A los limpiavidrios malos que se me vienen encima
4. Al verano, definitivamente
5. A la gente divina en verano y que sabe que es divina
6. Al helado de crema del cielo o al de gusto a flan
7. A Marley y sus programas!
8. A Nothing Hill en todos los canales
9. A las riñoneras, a los zoquetes y a las viseras
10. A las panzas (a la mia en realidad pero generalizo para sentirme mejor jojojo)

Y vos, a que le decis no?

50 first dates… or interviews

Ir a una entrevista de laburo es como ir a una cita a ciegas. Y ahí te dejo la inquietud por el momento. Con un amigo teníamos la teoría (en la época que teníamos citas) de que si se pasaba el primer encuentro la cosa podia llegar a pintar bien. La maldición de la primera cita era esa cosa horrenda que pasa cuando salis con alguien y nunca más te llama, o desaparece del mundo. Y ahí… listo, inseguridades Mode ON y comienza el desfile de locuritas, a saber:

-No fui lo suficientemente gracioso
-Ok soy un culo y me voy a morir soltero
-Sabía que esa ropa no me favorecia
-¿Seré la persona más aburrida del mundo?
-Y lo peor! ¿tengo algo en los dientes??

¡Como estas hay muchas! Pero siempre esta la opcion 2 que es que a la salida de la cita ¡zas! esa persona ¡caput! y listo, por eso no aparece (aunque en contadas ocasiones eso puede llegar a pasar).

Lo mismo pasa con una entrevista: te ponés lo mejor q encontrás, hablás de todos tus logros como si hubieses descubierto la penicilina, evitás obviamente todos esos detallecitos que no aportan, maquillando todo con palabras como “la verdad que llegué a un techo, no había ningún desafío interesante para mi” aunque en realidad se traduce en “y mirá, me rompían mucho las pelotas, me quedaba hasta tarde y encima el sueldo era una cagada”.

Ni hablar de fijarse en esos pequeños detalles que uno leyó e incorporó alguna vez en alguna que otra revista como “mira siempre a los ojos” o “no te toques mucho las manos”, toda esa sarta de psicopateadas que obviamente te vienen a la mente en ese momento y uno no puede dejarlo pasar ni aunque quisiera!

Y así se pasa, tanto la cita como la entrevista, la vida a veces también, y en general terminan relativamente igual, con un ambiguo “estamos en contacto” que funciona en nuestro cerebro de la siguiente manera:

Apenas salís:

-¿Me llamará? ¿Llamo yo? Pero si llamo… ¿no quedo como desesperado?

Dos días después:

-Nah bueno, si no me llama, listo se lo pierde.

Una semana después:

-Loco, ¿porque no me llamaron? ¿que hice mal?

Ok
inseguridades MODE ON

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